sábado, 7 de marzo de 2009

a cuantos kilómetros estamos de un corazón

Alguien me dijo que esto me serviría... y por el momento, no hace aún ni 2 semanas que escribo y prácticamente no se me puede pasar ni un sólo día sin escribir, como habeis visto a veces para contar, y otras para decir, pero en resumen, ahí estoy yo...
Cuando era niña quería ser monja (ya, reiros los que más me conoceis, lo entiendo), cuando empecé a tener criterio propio me volví agnóstica, y me imaginaba siendo muchas cosas... aunque no lo que soy ahora.
Recuerdo, cuando aún me quedaba algo de inocencia, que decía que quería ser soñadora, escribir, llenar todo y a todos de mensaje, también quería dedicarme a la música (mi piano, mis canciones... pero desde atrás, siempre escribiendo para otros, porque me da demasiada vergUenza hacerlo en público, mi música, es mi moento más íntimo...).
Ahora, recopilando información sobre tiempo atrás, pienso que hubiera tenido un buen futuro laboral siendo monja (tienen buenos sueldos, pero que haría yo sin mi maromo... y mi maromo sin mi), como escritora más bien en la intimidad me quedé, pues tengo pilas de hojas con escritos, cuadernos y archivos con frases, canciones, cuentos e historias. Al final, lo que mejor se me da, es contar mi propia vida. En la universidad, solía mirar las bases de concursos para presentarme, sobre narrativa y como nuevos compositores, pero siempre me faltó valor y fuerza para hacerlo (también he tenido épocas muy "disparatadas" por decirlo de alguna manera). Tal vez algún día, ponga por aquí alguna de mis canciones a piano (con mi voz medio apagada para estas cosas)... Tal vez...

Llevo dos días, que me los dedico a mi, desde mi pataleta matutina... necesitaba tiempo para mi (un poquito sólo)... He estado mirando como la gente escribe historias reales y otras quizás llevadas por la imaginación (que más da para los que nos gusta la lectura). Y yo, no sólo quería escribir, también leer y aprender, absorver, procesar en mi pequeña cabecita cuantas informaciones me lleguen...

Hoy, he cogido el coche, el sol parecía brillar como nunca lo ha hecho este invierno, iba hacia casa cuando en los asientos de atrás los niños se habían dormido, así que me he desviado un poco de mi camino y he empezado a dar vueltas (no había apenas tráfico porque es fin de semana y eran las 3 de la tarde), tenía la radio de fondo y una sensación de libertad absoluta. He empezado a divagar... sobre tantas cosas que no podría resumirlas en pocas frases... de repente he notado que tenía ganas de explotar, mi pecho, mi corazón, mis pulmones, mi cabeza, todo mi ser estaba lleno de sensaciones, grandes, grandes sensaciones (la acumulación de proyectos nuevos, y el planteamiento de hacerme y hacernos una vida más fácil... no sé, muchas cosas).

He aparcado el coche y la magia se ha roto, cuando al apagar el motor, el niño se ha despertado llorando desconsoladamente (mmm huele a caquitas: más bien ha sido una buena mierda, un diarretazo que se le ha salido del paquete... mierda por todo, ropa a lavar, niño a la bañera) y la niña se ha despertado al oír a su hermano y de repente al bajar del coche, ataque de tos (no os lo vais a creer) y a vomitar en la rueda... Y ahí, se acabó la magia, entre mierda y vomitao hacia casa. No sabía con cual empezar, así que con una toallita húmeda he subsanado los salpicones, y he ido a por el niño, que era el más potente... Están malitos, así que ha sido una larga tarde de llantos y lloros, y cógeme a mi, y cógeme a mi y deja a mi hermano, y con los dos encima... en fin, me duele la cabeza. El peque duerme, y la nena está ya es su cuna, pero aún le queda para rato (por lo menos ya está recogida), y el padre vendrá de aquí a una horita... ¿Os creeis que a una le apetece ponerse con todo su encanto meloso y esperar a que su amado venga del trabajo, para desplegar sobre él todas las artes amatorias? Pues a veces, sí, y a veces, como hoy, toda la energía que chupé a lo vampiro del sol se han ido agotando a medida que han pasado las horas...

Hay escritos graciosos, hay escritos sencillos, hay escritos mediocres, hay mil y una palabra navegando por aquí... a todos vosotros, Yoli, Helena de Troya, y al resto que voy descubriendo, escribid para mi, todos son de mi interés, sobretodo mi viejas conocidas.

Helena de Troya, ¿me ibas a mandar un email positivo?... Bueno, decirte, que durante años te he sentido lejos de mi, tal vez, tengamos una nueva oportunidad para re-encontrarnos y re-conocernos:

"Medimos las distancias con la vista.
Lo que no se ve está lejos.
Imaginad a cuantos kilometros estamos de un corazón"

Un gran beso, y buenas noches para hoy

3 comentarios:

Yoli dijo...

Ay E.Maria... Me encantas porque eres tal cual, sin máscaras, sin miedo a decir lo que sientes o lo que piensas... Eso es lo que siempre me ha gustado de ti, aunque otros no hayan sabido o querido comprenderte... Ellos se lo pierden!!!
Sigue así y no cambies, se tu misma! Los que te queremos lo hacemos porque te conocemos y a los demás que les den!
Como le acabo de poner en un comentario a Helena de Troya, desde aquí se nos hace más fácil a los que no sabemos demostrar el cariño en "carne y hueso" desahogarnos escribiendo todo el amor acumulado en lo más profundo de nuestro ser :)
Que te quiero y yastá ji ji ji

E. Maria dijo...

Jo! gracias, la verdá es que a una le pega subidón cuando ve que le han hecho un comentarillo y eso, y más cuando es cariñoso... besos

Helena de Troya dijo...

Es cierto, aquí se nos da la oportunidad que no quisimos a provechar cunado lo hemos podido hacer antes...mira que si le decimos a la Xisca (la profe) que haga un blog jajajajajajajajajaja

Ahora en serio, te enviaré pronto el email, vale? Yo tambien te sigo y me gusta como cuentas las cosas. Yo hasta en el blog soy timida jajaja. Bueno Maria que me gusta leerte para comprender más de tí vale y con todo mi respeto, te sigo y comprendo.
Pues nada, qué le pasa a los peques? Ya sé...tienen tanto que ofrecerte (amor) que no les cabe dentro y expulsan lo que les sobra para que les quepa más y más amor
jijijiji.
Besos family

Helena