lunes, 24 de agosto de 2009

Te necesito como siempre

Pasitos cortos. Pasitos pequeños. Pasitos en silencio. Pasitos que paran para descasar... pero siempre pasito a pasito.
Es un nuevo día de nostalgia que intenta rescatar algo que ha ido a la deriva, remando con los remos sin dirección alguna y dando vueltas sobre sí mismo.
Soy como la niña que busca el amparo y regazo de una madre, el olor a piel caliente, y para mi en especial, ese olor a eucaliptus, aquel que llenaba tus bolsillos (y sé que es ley de vida, pero te necesito, te necesito a mi lado, necesito que me acaricies el pelo, que me abraces, que me rescates, que me cantes una nana, que me cogas de la mano, que me digas que me quieres, y que hagamos juntas aquellos bizcochos de limón...)
Hoy, necesito salir corriendo como antaño para refugiarme en tu casa, pero ahora mi refugio es cuando te sigo cantando, cuando te sigo llorando, cuando te sigo sintiendo y cuando sigo inventando cielos que te acogan y te abracen como lo hace mi corazón.
Intento recordar tu voz, pero cada vez me suena más lejana y tengo miedo de algún día sólo poder imaginar algo que olvidé.
Te recuerdo cada mañana de la mano, cuando recogíamos flores para virgen (abuela, sabes que ya no creo en estas cosas, cada día estoy más lejos de las realidades que sellaban mi mente a modo de pasaporte hacia la libertad y la paz, las mentiras cochinas han podrido tantas manzanas que yo me siento una podrida más...), pero por ti, iría cada día a recoger flores para llevarlas a todos los altares del mundo (sería feliz solo con acariciar tu blanca piel de reina)
El abuelo está bien, hace dos días fui a recogerlo, me decia que si no camina de un día para otro pierde un paso, y yo le decia, "claro que sí abuelo, todo lo que existe es para usarlo, que para admirar ya tenemos las estrellas que no podemos cogerlas..." (pensé en ti como una estrella)
Fuimos a casa de mis padres, y pusimos los vídeos de las comuniones (sí, que sirven para reirse un rato...) Reimos sí, pero solo un rato, hasta que saliste tú (nunca hablamos de ti, ¡y no lo entiendo!) y de repente hubo un largo silencio, y él, que te echa tantísimo de menos, sacó su pañuelo blanco de tela (bordado con tus manos) para secarse las lágrimas, y yo, que soy fuego por dentro y frio metal por fuera pude guardar mis gotas de lluvia para otro momento (como ahora, que sí que te lloro de nuevo) En el vídeo me abrazabas, me dabas un montón de besos y me decías "que guapa está mi niña", y hoy, quiero que poses tus manos sobre mi hombro y me digas lo mismo... quiero acurrucarme como un bebé pequeñito, hacerme una bolita entre las sábanas y contarte todo lo que está ocurriendo por aquí...
Pero, por lo general, todo sigue igual, los días no perdonan, el tiempo nos reta y nos hace un pulso con la vida, y mis decisiones me cuestan porque no encuentro la sensatez que me ayude y me empuje a dejar todo lo que no quiero llevar a cuestas.
Me pierde la boca y me pierden mis verdades, me pierde decir lo que pienso pase lo que pase y cueste lo que cueste (ya me conoces) y me pierde convertirme en una chiquilla sinvergüenza, y otras veces, asumir responsabilidades y retos que no me corresponden... me pierdo... aunque a veces sólo digo lo que todos piensan y sólo hago lo que a todos les gustaría. ¡¡¡Tú, eras tan maravillosa, pura ternura, puro amor, pura cortesía, pura...!!!!
Se acerca septiembre, estaré en casa de todos y en casa de nadie, haciendo maletas para casa de mis padres y para casa de R. (esto me crea una ansiedad tremenda), pero, pase lo que pase soy fiel y firme a mis sentimientos y a mis decisiones, no pienso dar un paso atrás. Un día hice la promesa de recuperarme y después retomar mis estudios (aunque vino algo con lo que no contaba: "sorpresa, vas a ser mamá") Han pasado unos años ya, y ahora, más que nunca, me veo en la imperiosa necesidad de terminar aquello que empecé, y sobretodo mirar por encima de todos los esfuerzos que me cueste conseguirlo (sabré que los méritos son mios, no tendré que agredecerle nada a nadie, y no hay mayor libertad que esa...)
Voy a descansar esta noche, te espero en mis sueños, como tantas veces, y mañana me tocará estudiar.
Donde haya algo de luz, será porque existe algo de ti... ¡TE QUIERO!

2 comentarios:

Nidia F Morales dijo...

Abrazos.. abrazos a la amiga que en la lejanía siempre nos manda mensajes hermosos que llenan nuestra soledad y desesperanza.. abrazos y recuerda que en este universo cibernético, al otro lado del mundo..hay alguien que de envía buenas vibras y que pidió a las estrellas que te mande la felicidad...

E. Maria dijo...

Gracias Nidia ¿sabes cuántos días esperé un mensaje tuyo, una respuesta o una palabra? pensé simplemente que no querías saber nada de mi... Yo te deseo lo mismo!! Me alegra saber de ti, de corazón.